Por qué
Sofware Libre
Diego Saravia
Algunos argumentos para impulsar el uso y creación de programas libres.
Una Visión
Nos ha tocado un universo complejo. La vida surgida en los remolinos de los
flujos de energía de nuestro planeta se ha ido haciendo más compleja, rica y
poderosa, desafiando en apariencia la ley de desorden o entropía creciente.
Hoy avanza en búsqueda de aparentes objetivos fijados por sus mecanismos de
selección natural y se prepara para dar dos pasos en este largo camino:
La capacidad de interpretar y modificar su propio código genético y comenzar
a diseñarse a sí misma y a toda la vida del planeta por vías directas.
En Buenos Aires hace algunos años pudimos escuchar al premio Nóbel, descubridor
del ADN, Watson, decir que su objetivo era crear mejores seres humanos. Hoy
se utilizan estos conocimientos para curar, encontrar remedios mejores a dolorosas
enfermedades, etc. Nada nos impedirá en el futuro usarlas para ser más altos,
inteligentes, ``lindos'', etc. según creamos conveniente. La clonación, la fecundación
in vitro, son nada más que pequeñas escaramuzas que parecen pensadas para distraer
la atención.
La posibilidad de integrar mecanismos electrónicos y su programación,
propios de la era de la información, en nuestros sistemas nerviosos biológicos.
Estas técnicas impulsadas por la necesidad de solucionar las discapacidades
ya han alcanzado un grado de madurez para permitir ver a un ciego, escuchar
a un sordo y vamos por más. En algún momento será posible introducir un celular
en el cuerpo de cualquiera y permitirle comunicarse con otras personas de formas,
que en la práctica son, indiferenciables de los fenómenos paranormales.
Interfaces con computadoras, Internet, videocámaras, etc. serán naturales. Hoy
sólo nuestra limitada imaginación nos impide ver hasta dónde podremos llegar.
La creciente capacidad de comunicación, solo insinuada por Internet, permitirá
que en un futuro la humanidad evolucione a un sólo organismo interconectado,
una entelequia de complejidad mayor a todo lo que imaginamos. Un ser del cual
seremos apenas células.
Toda tecnología determina y es determinada por las condiciones sociales y económicas
existentes en donde se implanta. En ambas tecnologías existen determinantes
que impactarán profundamente en las formas de organización de nuestras sociedades
en los siglos por venir.
Las formas de socializar la nueva tecnología determinarán las futuras formas
de organización comunitaria, de contabilizar la apropiación del capital que
las sustente y los beneficios por ellas generados.
Hoy la gran industria genética ha conseguido volcar esta tecnología al
campo de la propiedad privada y a su lógica de acumulación y riqueza, utilizando
mecanismos de la llamada propiedad intelectual. Hoy se patentan genes
y organismos.
Hasta hace poco el modelo de licenciamiento de software imperante iba en el
mismo camino. Una sola gran empresa amenazaba con ser el único gerente de los
procesos de intercambio y manejo de la información en el planeta. Microsoft
luego de IBM, bajo la bandera de un sistema operativo y un paquete de oficina
se preparaba para determinar el futuro. Un futuro donde pretendían cobrar
un impuesto a todo uso de las herramientas de manejo de la información. La forma
en que ésto iba a condicionar el futuro apenas es entrevisto por el debate abierto
bajo el rótulo de ``Brecha Digital''. Los nuevos modelos de comercialización
de software bajo la idea .net, refuerzan esta política.
Lo interesante del caso es que la humanidad encontró una respuesta a este desafío.
El monopolio informativo está roto, una nueva luz asoma. A diferencia del caso
de la genética, la posibilidad del monopolio se ha caído. Hoy podemos pensar
la construcción de la comunidad humana hiperconectada con otras herramientas
y sin los condicionamientos económicos producidos por la acumulación de un capital
mediante el dominio del valor de las obras intelectuales de software.
Por algo Microsoft nos llama los comunistas del software. Los destructores de
la Propiedad Intelectual. Tiene razón, para eso estamos.
Podemos decir sin dudas que la historia de esta lucha comienza con Richard Stallman,
integrante del MIT, alma mater de la FSF, que llega a su punto singular con
Linus Torvalds, estudiante de la Universidad de Helsinski, creador del Linux
y que continúa a una velocidad inimaginable, propagándose más rápido que los
virus, por la Internet, de la mano de centenares de miles de hackers y programadores
de todas las edades, géneros, religiones y lenguas.
La piratería
Un nuevo fantasma recorre el planeta, los piratas amenazan nuestro estilo de
vida, en apariencia más americano que nunca. Estos asquerosos seres han hecho
de él compartir un culto, si es que hay pecado mayor en una sociedad que idolatra
el individualismo.
El nombre buscado para identificarlos es promisorio: piratas. Estos violadores
de discos compactos, asaltantes de disquetes, fotocopiadores, ladrones de videos
y canciones destruyen la propiedad que las grandes empresas han sacrificadamente
acumulado pagándole un sueldo o mínimo porcentaje a sus creadores.
Como la tecnología los ayuda y promociona ya que las barreras para evitar la
libre propagación, caen con Internet, es necesario inventar barreras
legales para crear una propiedad y valor donde no es posible establecerlos naturalmente.
Cuando no hay leyes se las inventa raudamente. Solo así se entiende que nuestros
legisladores se hayan apurado a aprobar la inclusión de la ley de propiedad
intelectual en los programas, luego que la Corte Suprema en un raro gesto haya
declarado que la ley anterior no los incluía.
Nuestro Congreso hizo de la mayoría de los argentinos criminales, simples piratas
según la industria. Gente que vivía en la legalidad con su Windows y Office
trucho, de la noche a la mañana se convirtieron, ley mediante, en criminales.
Una ley contra los usos y costumbres Nacionales, una ley que en vez de asimilar
la realidad la declara ilegal, toda una contradicción. Achicar el espacio de
la ley usando una ley. No hubo plazos, formas de adaptación, propuestas de conversión,
nada, sólo defender los intereses extranjeros.
La propiedad es un robo, solían decir los anarquistas y se dedicaban a robar.
Decimos que la propiedad intelectual es un freno al progreso, creemos y usemos
software libre, hagamos que el valor de esa propiedad desaparezca.
Los niños, nuestro futuro
Hay que impedir que los niños compartan sus jueguitos en CD, por ley o con mecanismos
anticopia. No hay forma de hacerle entender con lógica a un chico el concepto
de propiedad intelectual. Que lo que vale no es el disco compacto sino el contenido
y que si bien puede prestar el disco no puede dejar que lo USEN en otra máquina,
si lo usa en la propia, pues es ilegal. Por ello hay que crear costosas publicidades,
con la imagen de un pirata. Para que la mentira repetida innumerables veces
se transforme en una verdad indiscutida.
¿Cómo detectar un potencial Ingeniero Mecánico? Regálele un autito, si a la
hora está desarmado, allí hay futuro.
¿Cómo detectar a un futuro programador? Regálele un jueguito de computadora.
Si a la hora el chico ha descubierto un método para aumentarse los puntos al
margen de lo previsto por el autor...
Hummm, aquí hay un problema, es muy difícil, los programas no se pueden leer,
sólo vienen en lenguaje de máquina... Algunos pocos que los logran van
presos, por ejemplo el chico de 16 años que logró evadir la restricción zonal
de los dvd.
¿Cuál es la ley fundamental de la ingeniería? Si algo funciona cópielo, si se
puede mejórelo.
La mejor escuela de arquitectura, las obras de los millones de arquitectos a
lo largo de la historia.
¿Como debieran hacerse los nuevos programas? Construyendo sobre los viejos.
Pero nadie los puede ver, aunque sea más barato mover un archivo por Internet
que irse a India a ver el Taj Mahal, hay leyes que protegen el secreto.
Cada programador que quiere hacer algo tiene que reinventar la rueda. Costosas
tecnologías, librerías, objetos, avances tecnológicos en microprocesadores enlentecidos
por la necesidad que sigan ejecutando código viejo se inventaron para solucionar
esto, pero no funcionan. Lo único que aseguraría la reusabilidad es el código
fuente, pero eso esta Prohibido para proteger la propiedad intelectual.
Para crear valor artificial.
Secretos
¿Se acuerdan de Troya y su caballo?.
Hoy muchos de los usuarios de computadoras del mundo pueden tener en su PC un
caballito de Troya.
¿Cómo saber que el secreto código que allí alojan no tiene una ``puerta trasera''?.
¿Qué le permitiría a quien lo posea ver sus archivos, destruírle la
PC, escuchar lo que habla mediante el micrófono, ver el ambiente si tiene una
video cámara? ¿Ciencia Ficción?.
Realidad. Se han descubierto varias de estas trampas. ¿Qué le impide a un programador
de una empresa de software poner una de estas cosas en los programas de ella,
aún sin que la empresa lo sepa?
¿Qué le impide al gobierno de USA pedirle a Microsoft que ponga una trampita
en Windows para que el FBI, CIA, NSA y otros puedan conocer lo que los "criminales''
del mundo hacen?. ¿Un mundo más seguro?
Crisis, crisol de oportunidades
Nuestro país está destrozado, luego de años de importar todo, se ve claramente
que no producimos suficiente para compensarlo. Este modelo creado para que unos
pocos puedan acumular, no se funda sólo en que el estado tiene déficit. Causado
por la existencia de las AFJP que toman para prestar al Estado, lo que antes
el estado usaba para pagar a sus jubilados, quedándose de paso con jugosas comisiones
del 30% y los intereses correspondientes.
Obviamente los que mandan han maximizado la tasa de extracción de recursos de
nuestro país. No parece haber salida. Pero esto es falso, hay muchas cosas por
hacer. Por lo pronto en nuestro pequeño espacio de discusión no debemos importar
más cajitas con licencias. Debemos usar software libre. En otros campos la independencia
es más compleja, no es obvio volver a producir lo que ahora importamos y antes
fabricábamos. Pero en nuestro campo es el único camino posible.
Fin
Hay muchos más argumentos y a cada uno de nosotros nos gustan unos más que otros.
Pero tengamos en cuenta el sentido profundo de la palabra Felicidad: licitud
en la Fe, o sea hacer lo que se dice.
¿Cuántos de los que leen esto y dicen estar de acuerdo, siguen trabajando
con Windows?
Diego Saravia
dsa@unsa.edu.ar